Echar a correr por vacaciones

El periodo de descanso no está reñido con el deporte, todo lo contrario: los expertos aconsejan mantenerse activo, eso sí, adaptándose a la estación

Practicar deporte en verano puede traer consecuencias negativas si no se toman determinadas precauciones

Cuando llegan las vacaciones, el ritmo de vida se relaja. Más que nada, porque de eso se trata para la gran mayoría de los afortunados que las tienen, aunque hay quien ni en vacaciones descansa. La primera prueba de que cuesta desconectar de los hábitos cotidianos es que a los aficionados al deporte, aquéllos que suelen practicar actividad física de manera habitual (andar en bici, correr, jugar al fútbol o al baloncesto, caminar a diario…), dudan de si mantener el ritmo o colgar el cartel de “Cerrado por vacaciones”.

Para dar respuesta a las preguntas que suelen asaltar y ayudar a que la gente se vaya tranquila -al menos, bien informada-, LA NUEVA ESPAÑA ha elaborado una pequeña guía con la ayuda de Benjamín Fernández, profesor del departamento de Morfología y Biología, integrante del servicio de Medicina del Deporte de la Universidad de Oviedo y miembro de la Academia de Medicina del Principado.

¿Conclusiones? Para Fernández, fiel a la máxima diaria de los 10.000 pasos y férreo defensor del movimiento, no hay excusa ni en vacaciones. La actividad física es una necesidad del ser humano, beneficia y mucho a la salud y no ha de verse como algo que puede quedar guardado en el armario hasta la vuelta. Hay que seguir moviendo el esqueleto, aunque con condiciones, pues no es lo mismo correr en verano que en invierno, ni por asfalto o sobre la arena de la playa. Todo tiene encaje, sólo es cuestión de pararse a pensar unos minutos y, por supuesto, proponérselo. Quizás sea muy manido decirlo, pero es cierto: el cuerpo lo agradecerá.

Preparativos de una maleta para viajar y, de paso, hacer deporte en el destino de vacaciones

Consejos para hacer deporte en verano

  • Suben las temperaturas

    ¿A qué hora salir a correr, caminar o andar en bici?, se preguntan muchos. Cae de cajón que hay que evitar los momentos de más calor, esa franja que va desde el mediodía hasta bien entrada la tarde. Lo ideal, madrugar o cuando baja el mercurio a la tarde. Un consejo: “Para realizar ejercicio con calor y humedad hay que estar aclimatados, por lo que tenemos que tener precaución los primeros días de calor”, advierte el doctor.

  • Estoy en la playa: a correr por la arena

    Ojo, correr descalzo puede ser placentero, pero hay que estar acostumbrado. Es bueno porque “estimula la musculatura de la planta del pie”, pero requiere adaptación. Mientras se da con la técnica, mejor tomar precauciones y ser paciente.

  • Cero ejercicio, hay que descansar

    ¿Cuelgo las zapatillas y guardo la bici en el trastero? Puede ser una opción, pero tiene su coste, explica Benjamín Fernández: “El cuerpo se desentrena cuando cesa la actividad y se pierden algunos de los beneficios del ejercicio para la salud”. No es cuestión de obsesionarse, pues alguien que entrena habitualmente no va a sufrir ningún daño por parar unos días, pero que no sea una norma: “Es importante mantenerse activos la mayor parte del año”. Que cada uno decida. Pero resulta, explica el doctor, que el cuerpo y la mente van a descansar mejor cuando estemos cansados que si en todo el día apenas les hemos dado guerra. Cuanto más tute, más disfrutaremos de la cama. “En esta situación mejora la calidad del sueño”.

Madrugar y correr por una ciudad para conocerla antes de visitarla está de moda entre los "tourist runners"
  • Barra libre para comer

    En vacaciones siempre se tiende a relajar los hábitos y a abusar de aquellas cosas (helados, dulces, fritos?) que a lo largo del año marcamos en rojo. Pues no debería ser así. El cambio de hábitos debe ser sólo para comer alimentos de temporada. “En realidad, no se debería cambiar mucho, excepto en lo referente a la estacionalidad, ya que debemos utilizar los productos más abundantes en la estación o modificar su preparación. Por ejemplo, en vez de un cocido, añadir legumbres a la ensalada”, explica el doctor. Consejos: “Ha de comerse variado, abundante en verduras, frutas y legumbres, carbohidratos integrales, pescado, no abusar de carne roja, evitar alimentos procesados, tomar lácteos fermentados y no olvidarse de los frutos secos”. Más consejos: “Usar menos procesos que apliquen elevadas temperaturas, menos fritos y sal, aceite de oliva crudo…”. Una comida, por ejemplo, sería ensalada con diferentes tipos de lechuga y legumbre con aceite de oliva, y paella de arroz integral con pescado y fruta.

  • El sol no casa con el deporte

    “Aunque esté demonizado, la vitamina D que aporta el sol es necesaria para el cuerpo”. Palabra de experto. Ahora bien, la exposición ha de ser corta, pues en las horas centrales del día es un peligro. Ropa (hay que fijarse en la etiqueta, donde debe figurar que la prenda lleva protección ultravioleta), gorra, crema protectora y gafas, indispensables.

  • No tengo tiempo porque me voy de visita cultural a una ciudad

    No es excusa. El equipamiento deportivo (ocupa poco en la maleta, más si hace calor en el destino, pues se llevarán prendas ligeras) no debe faltar. ¿Por qué no salir bien temprano a conocer o a “amillarar” (en la jerga de los montañeros) una ruta que tengamos pensado cubrir durante el día por París, Praga, Roma o la ciudad que visitemos? Al amanecer, las calles ofrecen otro aspecto, quizás más auténtico, se toma contacto con vecinos, monumentos, comercios; se ubican museos; y de paso se está haciendo deporte. Todo un <em>tourist runner.</em>

Una corredora practica el "barefoot running"

Decálogo para unas vacaciones con salud

  • Sol

    Sol

    Es lo más buscado en los destinos de verano, sobre todo, por aquellos que viven el resto del año bajo las nubes. Hay que protegerse con factor 30 o más, llevar gafas de sol y un sombrero

  • Alimentación

    Alimentación

    El fantasma del viaje es para muchos el estreñimiento. La fórmula para evitarlo: comer alimentos ricos en fibra( frutas y verduras), evitar los que tengan efecto contrario y ejercicio

  • Agua

    Agua

    Mano de santo para sobrevivir a las altas temperaturas y evitar el citado estreñimiento. Lo mínimo que hay que beber al día: dos litros. Si no es fiable la del grifo, embotellada

  • Jet-lag

    Jet-lag

    El reloj del cuerpo y el del lejano destino se desajustan. Para superarlo, es bueno dormir en el vuelo si se va a llegar temprano; si es de noche, hay que ir a la cama lo antes posible.

  • Hinchazón de las piernas

    Hinchazón de las piernas

    Si se va a caminar mucho, es bueno llevar prendas holgadas para favorecer la circulación. En un largo viaje sentados, tratar de moverlas algo y girar los tobillos

  • Pies

    Pies

    El calzado es lo principal: ha de ser flexible, de buen material y adaptado al pie; si no, habrá rozaduras. Siempre chanclas en las piscinas para evitar hongos. Y no olvidar hidratarlos

  • El bañador

    El bañador

    La humedad es la mejor amiga de las bacterias, que pueden provocar una infección que arruine las vacaciones. Ante la duda, mejor cambiarse de bañador.

  • Mosquitos

    Mosquitos

    Van a lo dulce, así que fuera jabones, colonias y otros productos en esta línea. hay que cubrirse bien y hacerse con un buen repelente. De lo contrario, será un infierno.

  • Vacunas

    Vacunas

    En el Centro de Vacunación Internacional correspondiente ofrecen toda la información necesaria. Consejo: ir con tiempo de sobra para cumplir el protocolo

  • Botiquín

    Botiquín

    Nunca está de más ir prevenido. Desinfectantes cutáneos, tiritas, esparadrapo, analgésicos, antidiarreicos, antihistamínicos, pastillas para el mareo…

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