Oviedo Según San Mateo
Paco Cao, artista multidisciplinar

“He aprendido a atender un poco más a la gente que piensa de manera distinta a la mía”.

"Desde el principio me di cuenta de que Nueva York es fascinante, pero que no podía ser prisionero de esa ciudad".

Paco Cao en la plaza Porlier Irma Collín

Paco Cao (Tudela Veguín, Oviedo, 1965) ha vuelto (si alguna vez se ha ido) con el “Tour de la Víctima”, una actividad del programa de verano de la ciudad que hace un recorrido guiado a través de la historia de Oviedo y de las víctimas que ha albergado desde la prehistoria hasta hoy. Lleva un cuarto de siglo en Nueva York, a donde fue de vacaciones y donde se ha quedado sin desconectar de Asturias. Doctor en Historia del Arte ha realizado proyectos artísticos difíciles de clasificar. Se ha alquilado como acompañante en “Rent a body”, ha sido obra de arte él mismo como la pieza “Paco Cao” expuesta en Suecia, ha buscado por el mundo al doble del pintor del siglo XVII Juan de Pareja, ha pedido dignidad para Cristo desnudo como un crucificado delante del arzobispo Osoro, ha trabajado con las últimas tecnologías…

El artista en la entrada del colegio de arquitectos de Oviedo

• ¿Qué es una víctima?

Es un término confuso, complejo y que significa una cosa u otra según quién lo diga y en qué tiempo. Su uso, en singular o en plural, en las redes sociales y medios de comunicación, en las novelas, películas y series, crece en las últimas décadas para estar presente como nunca en 200 años.

• ¿Qué significa?

La fundación Gustavo Bueno me informó de un instrumento de Google que da porcentajes del uso de un término desde 1800 y el de víctima se ha acelerado desde 1950. Originariamente, viene de “víctima propiciatoria”, un animal o persona sacrificado a los dioses para que la vida fuera más llevadera.

• ¿Fue o se sintió víctima alguna vez?

He sido víctima y victimario alguna vez. Victimario lo dicen los demás, pero procuro no serlo.

• Se confunden víctima y héroe.

Sí, es extraordinaria esa confusión. Puse en marcha el Museo de la Víctima en 2006, en la frontera de Estados Unidos y México entre Ciudad Juárez y El Paso. Viajé mucho allí, donde la presencia del término víctima es abrumadora, y me entrevisté con todo tipo de colectivos.

Paco Cao
En España la amistad es una institución tan importante como el matrimonio
Paco Cao
Artista

• Por ejemplo.

Las mujeres de la maquila, caso que no ha cesado. Aparecían cuerpos descuartizados de 4 o 5 mujeres abandonados en el desierto. También había acoso y violencia contra una comunidad pobre de Lomas de Poleo por un terrateniente local que consideraba que el terreno le pertenecía, pese a estar ocupado y equipado por personas que levantaron una iglesia y una escuela. Quemó la escuela, con dos niños dentro, y la iglesia, construyó un muro de alambre con dos torres de vigilancia y una puerta que era la única forma de entrar, infiltró delincuentes recién excarcelados de Estados Unidos, enfermos y prostitutas. Todo desde la impunidad. Me entrevisté con un abogado del gobierno que defendía a un grupo de víctimas y lo mataron.

• Y están los indios.

Me invitaron a un consejo de ancianos de la comunidad rarámuri, en las Barrancas del Cobre, unas montañas barrocas y empinadas, en una zona muy cálida y muy fría, donde viven arrinconados desde la conquista española en condiciones de supervivencia extremas, muchos descalzos, analfabetos y vestidos como apaches de las películas de vaqueros. No tomé foto por respeto.

• ¿De qué se quejaban?

De los abusos de explotadores de la madera de la zona. Las mujeres que se quejaban de que los hombres de su pueblo se gastaban el dinero en alcohol en vez de en educación de los niños. Me pareció que tenían que estar muy castigadas por esa situación para abrirse a un extranjero en esos términos, aunque es sabido el daño del alcohol en los nativos americanos.

• Se fue a Estados Unidos a finales de 1994.

Pero nunca perdí el contacto con España ni con Asturias, a veces por razones profesionales, a veces personales. Desde el principio me di cuenta de que Nueva York es fascinante, pero que no podía ser prisionero de esa ciudad.

• ¿Cómo cambió EEUU desde la llegada de Trump?

Cambió la dinámica de comunicación entre el gobierno y la población. Se ha saltado todos los protocolos porque puede hacerlo. No ha dado tiempo a que se noten los cambios de leyes que ha promovido. El gobierno anterior promovió la asistencia sanitaria universal mínima, no como la de aquí, y él ha intentado y creo que conseguido echar abajo ese el Obamacare, aunque en la ciudad de Nueva York no ha podido porque tiene autonomía financiera.

Paco Cao
En Nueva York vivo estrictamente solo y me acuesto y me levanto solo
Paco Cao
Artista

• ¿Tiene una vida completa en Nueva York?

He tenido experiencias de todo tipo con todo tipo de personas y comunidades. No me he refugiado sólo en el arte y socializado sólo con artistas. Desde 2010 vivo en El Bronx; antes, en Manhattan, Brooklyn y Williamsburg.

• ¿Tiene familia allí?

Vivo estrictamente solo y me acuesto y me levanto solo. Aquí tengo a mi madre, mi hermano y unos primos y amigos, hombres y mujeres, que me quieren y cuidan cuando llego.

• ¿El mayor contraste cuando regresa?

No hay. Si me hubiese establecido allí y tardado en regresar 15 años lo sentiría, pero hago cuatro viajes al año a Asturias…

• ¿Qué diferencias nota en España?

Asistí al cambio político del socialismo al partido popular y a la fiebre económica llamada postmortem “burbuja inmobiliaria”. Notabas que había dinero, mucha iniciativa, todo estaba en obras y luego, con la crisis, lo contrario: grandes dramas relacionados con la pérdida de bienes y de poder adquisitivo y el deterioro de los servicios públicos. La aparición de Podemos con su eclosión y su declive. El impacto increíble de la corrupción… En términos televisivos he visto que el modelo berlusconiano de mujeres con poca ropa no triunfó, pero esa inversión ha generado una televisión específicamente española, llamada telebasura o telerrealidad.

El artista asturiano se define en su página web

• ¿Usted cómo la llama?

La veo como experiencia antropológica que me ayuda a entender lo que pasa en España. He asistido a la llegada de Internet y de las redes sociales, de las que participo lo mínimo porque me resultan muy exigentes y no tengo tiempo ni ganas de implicarme, lo que no quiere decir que no lo haga en el futuro, cuando modelo se adapte más a lo que me apetece.

• ¿Lo mejor de cada mundo?

Nunca me planteo la realidad de esa manera… A diferencia de otros países, aquí la amistad es una institución tan importante como el matrimonio, se cultiva y ayuda a proteger a la gente.

Paco Cao
Tengo menos paciencia para la tontería
Paco Cao
Artista

• ¿Y allí?

Me he construido una burbuja en la que me mantengo a flote y me permite actuar con cierta libertad. En Oviedo no podría tener esa burbuja, ese espacio a la media de mis necesidades.

• Defina ese espacio.

Diáfano, libre de objetos, lo que me da serenidad, bien comunicado con el metro y en plena barriada neoyorquina.

• Esa es su vivienda.

Y mi vivienda psicológica, mi forma de vivir. Tengo la posibilidad de soledad absoluta y la de estar rodeado de acción frenética y si necesito algo a lo que pueda acceder económicamente lo voy a tener al lado. También hay carencias: todo se vive a mucha velocidad y la presión de la supervivencia acompaña a todos los que viven en NY. Aquí hay unos mínimos cubiertos, pese a los dramas de salud, comida y alojamiento. Nueva York es tremendamente competitiva para garantizar la supervivencia, aunque procuro vivir con lo mínimo.

• ¿Imaginó que su vida sería así?

Nunca. Fui de vacaciones a Nueva York para ir a México y a las dos semanas decidí que volvería para quedarme en la ciudad. Tuve la suerte de que me presentaron a Rico Roces, que fue radiofonista y trabaja en arte, fui muy bien acogido. Viví la ciudad desenfrenadamente durante un año y conocer lo vibrante y diversa que es y la multitud de patrones culturales que conviven. Es un lugar con menos frenos a la fantasía. Luego eso se pule.

• ¿Por qué?

Porque te aterrizan sobre la marcha. No sabía inglés e imaginaba lo que estaba pasando. Cuando empecé a saber inglés empecé a entender lo que pasaba realmente. La ciudad es generosa, está llena de gente de todas partes del mundo y eso también da idea de provisionalidad porque conoces gente que se va al cabo de un tiempo.

Paco Cao, protagonista en The New York Times, en 1996

• No es ciudad para viejos.

Salvo que sean multimillonarios y puedan tener su coche en casa. Tiene barreras arquitectónicas, suciedad y una velocidad que puede ser dañina, aunque me interesa mucho. Siempre viví rápido. Antes de irme tenías tres o cuatro trabajos a la vez, en varias administraciones, patrocinados por mí mismo y me movía rápido. Ahora, vivo en una ciudad que va muy deprisa de manera más lenta.

• Su trabajo exige investigación.

Mi archivo es mi cárcel.

• Y mucha exposición

Sí. Puedo estar tres meses trabajando intensamente desde casa sin despegarme del archivo, redactando textos y luego estoy dos meses de exposición extraordinaria a público y medios. Estaría mejor algo más equilibrado: ni tanto ni tan dello.

• ¿Se parece usted a eso?

Sí, tiene que ver con mi personalidad. Me gusta poder hablar con gente como yo y con otra con ideas radicalmente contrarias sin que me condicione. La gente necesita el grupo, la afirmación constante de una manera que no entiendo. Eso es universal. He aprendido a atender un poco más a la gente que piensa de manera distinta a la mía.

• ¿En qué cambió usted?

Tengo menos paciencia para la tontería.

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