Oviedo Según San Mateo
Fernando Villabella, presidente del Oviedo Club Baloncesto

“Oviedo es más turística y limpia, pero su paisanaje no cambia”

Fernando Villabella, presidente del Oviedo Club Baloncesto, dice que debe su vida a ese deporte del que fue “mal jugador y mal entrenador”. El equipo dio el chupinazo de San Mateo

Fernando Villabella MIKI LÓPEZ

Fernando Villabella, presidente del Oviedo Club Baloncesto, dice que debe su vida a ese deporte del que fue “mal jugador y mal entrenador”. Nació en el sanatorio Miñor de Oviedo en 1962, luego su madre regresó con él a Grado y a los 12 años lo trasplantaron a la capital para estudiar en los jesuitas. El equipo dio el chupinazo de San Mateo.

• ¿Cómo se ve Oviedo desde el balcón municipal?

–Me sorprendió la cantidad de gente. Con la edad estoy alejado de festejos, que anduve lo justo y necesario. No soy de barullos.

• Mayor de 8 hermanos.

–Bonos de familia numerosa, amarillos para el Alsa y azules para Feve de Oviedo a Grado y vuelta. Mis padres aprovecharon la vida antes de casarse. Ella es farmacéutica y tiene 90 años. Él fue abogado y funcionario del Ayuntamiento de Grado.

Oviedo, 1974.

–Era feliz en mi mundo con mi bicicleta y no entendí nada, pero fue una de las mejores decisiones que tomaron por mí. Entramos en el colegio San Ignacio y mi vida se desarrolla a través de él con amigos que conservo.

• Grado y Oviedo en fiestas.

–Los veranos íbamos a Grado y seguí yendo por mi pandillina, que conservo, ahora reducida a cuatro. Santiago y Santa Ana y, de más mayor, las de San Mateo. En Grado estábamos más sueltos. Las de Oviedo más urbanas y para mayores.

• Conserva amigos ¿Es conservador en general?

–Para los amigos, sí. En el otro sentido, fifty-fifty. Tuve amor para los dos grandes partidos.

• ¿Cuándo empieza a gustarle el baloncesto?

–Veía los torneos de navidad del Real Madrid y era el único deporte que me tenía pegado a la televisión todo el partido. Tuve un primo tres años mayor que yo en Santander. Era mi ídolo, muy alto, del Madrid y jugaba al baloncesto. Murió en 2002 de un cáncer de lengua de fumador. Es una de las cosas que me duelen. Lo pasó muy mal y no acertó en el casar. En primero de BUP anunciaron en el colegio que iba a haber baloncesto. Luis Tuero y Juan Llaneza entraron y yo, detrás. Cuando se apuntaron al curso de entrenadores para entrenar también y luego fui auxiliar de mesa y me centré en Derecho.

• ¿Y el Club?

–En 1985 cogieron el Club Baloncesto Oviedo Joaquín Prendes y Ornia, Luis Tuero entró de secretario de la junta directiva, Juan Llaneza era entrenador y yo auxiliar de mesa. Sube a primera B y a Juan lo echan antes de Navidad. Lo fuimos dejando con el pacto tácito de que vengaríamos la afrenta y haríamos algo serio en el baloncesto de Oviedo.

Durante 6 años preparó notarías. Una noche, echó novia, Mariajo, médica, hija de dos maestros -zamorano, él; de Tiñana, ella- afincados en León. “Es cazurra-cazurra de corazón y del Real Oviedo”. Se casaron en 1998 y olvidó el baloncesto.

• Es secretario de la Cámara de Comercio de Oviedo.

–Había tenido con Notarías el mismo éxito que con el baloncesto. Conocía por el San Ignacio y el baloncesto a José Antonio Coto, entonces presidente. En un partido del Real Oviedo su hija Covi me preguntó qué iba a hacer. Le hablé de un master de asesoría jurídica. Al día siguiente, tarde oscura de invierno, encontré en la calle Magdalena a José Antonio Coto, planta impresionante, voz grave y me preguntó qué iba a hacer. Le conté y me dijo: “Llámame en un mes”. Al mes, buscaban asesor jurídico. Hasta hoy.

• Si le hubieran matriculado en otro colegio…

–Mi vida hubiera sido otra. Mi mujer, y más, dicen que tenemos un estigma. No sé si formamos un lobby, una hermandad, una sociedad secreta de ayuda mutua pero sí que hay una corriente de simpatía.

• El choque en Oviedo

–La diferencia de nivel económico, de un colegio público de Grado al San Ignacio. Aún se ríen de que el primer día me presenté diciendo, aunque dudé, “Fernando Villabella Patallo, para servir a Dios y a usted”. Y nos llamábamos por apellido: Marquiegui, Sáenz de Baranda. Hasta la universidad no llamé a mis amigos por el nombre.

Jugadores del Oviedo Baloncesto en el balcón del ayuntamiento de Oviedo.

• Lo malo del baloncesto

–Nada, lo disfruto todo. Bueno, perder.

• ¿Y del fútbol?

–El fútbol me aburre mucho, también Real Madrid y Barcelona. Voy al campo cada 15 días por el artículo 68 del código civil, que habla de los deberes del cónyuge.

• ¿Tienen hijos?

–No y eso ayuda a que haya equipo de baloncesto. Mariajo también quiere ver los partidos.

• Cambios de Oviedo desde 1974.

–Muchos. La ciudad es completamente diferente desde la reordenación del tráfico de Aparicio, que fue un hito, es más turística y está más limpia, pero es la misma, más o menos, en el paisanaje. las generaciones se van metiendo en los papeles que están establecidos.

Fernando Villabella
El fútbol me aburre mucho, también Real Madrid y Barcelona. Voy al campo cada 15 días por el artículo 68 del código civil, que habla de los deberes del cónyuge.
Fernando Villabella

• ¿Y desde la Cámara de Comercio?

–Los empresarios siguen luchando por estar más reconocidos y respetados profesionalmente. Recuerdo compañeros del colegio que no decían que su padre era empresario sino industrial. Los emprendedores aparecieron en 1992 porque me encargaron atender a la gente que quería montar una empresa.

• ¿Por qué una empresa, que es algo para pensar, hay que lograr que se monte de un día para otro?

–Ahora con la crisis se montaban empresas porque no tenía otra cosa que hacer. Gente que había agotado todas las salidas, hecho todos los cursos, seguido todos los pasos, tenían paro, se le acababa, le decían monta una empresa y la montaban. Es la peor manera de ser empresario.

María José Alonso y Fernando Villabella, viendo un partido de España durante el Mundial de Rusia en un bar.

• Pues recuerdo a Rajoy y su gobierno recomendándolo.

–La mortalidad de las empresas es altísima en los primeros años.

• Diferencias ente los emprendedores que atendía en 1992 y los de hoy

–Ahora hay más relacionados con las nuevas tecnologías y profesionales que se instalan por su cuenta. De común siguen el comercio y la hostelería.

• ¿Hemos de acostumbrarnos a que los bajos no sean comerciales?

–Se mucho cartel de “se alquila” y “se traspasa”, quizá por ese retraso del efecto económico de dos que tiene Asturias. Un alcalde de París que decía que el comercio hace ciudad.

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