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Les Praeres de Nava, así es el nuevo mito ciclista

La cima tiene en Cabaña Prieto desniveles del 27% y un balcón en Cabaña Ferrera que domina la subida, con tramos de asfalto, hormigón y arena prensada

El final de etapa de la Vuelta Ciclista a España en Les Praeres de Nava está desatando una gran expectación en el mundo del ciclismo. La montaña, al pie de Peñamayor, un final inédito, presenta una gran dureza, con un desnivel medio del 12,98%, pese a su corto recorrido, 3,8 kilómetros. Mateo Montes, ciclista naveto sub-23 del equipo Kuota-Construcciones Paulino, subió a esta cima para LA NUEVA ESPAÑA para mostrar a los asturianos y a los aficionados al ciclismo sus espectaculares balcones, desde el inicio de la ascensión en el puente sobre el río Pra hasta la meta de Les Praeres, a 740 metros de altitud. El recorrido supera tramos con desniveles del 18%, el 23% y hasta el 27% por algunos momentos. La etapa, que acabará en Nava el 8 de septiembre, día de Asturias, saldrá de la localidad leonesa de Cistierna y en sus 167 kilómetros subirá a San Isidro desde la vertiente leonesa (puerto de tercera categoría), La Colladona (primera categoría), La Mozqueta (primera categoría), que tiene que solventar algunos problemas de carretera y La Faya de los Lobos (tercera categoría) para enfilar la última ascensión en Les Praeres (primera categoría).

El alcalde de Nava, Juan Cañal (PSOE), acompañado del concejal de Deportes y Obras, Carlos Palacio, y del coordinador de actividades deportivas, Marco Antonio Orviz, presenciaron en directo la subida del ciclista local. Mateo Montes tuvo que bajarse en varias ocasiones de la bicicleta porque la estrecha carretera está en obras de ensanchamiento -pasará de 2,20 a 3,50 metros-, de asfaltado y de hormigonado. Todas las operaciones avanzan a gran velocidad para que el próximo día 18 de este mes se celebre una puesta de largo del tramo a lo grande, con una marcha cicloturista y otra a pie desde Nava a la cumbre y luego una comida campestre.

La subida tiene unos tramos especiales, como lo prueba su media de desnivel del casi el 13%, y de una gran belleza y vistas. Antes de iniciarse la subida desde el puente sobre el río Pra hay un descenso peligroso de un kilómetro desde la localidad de Piloñeta, donde el exciclista Fernando Escartín, hoy director de la Vuelta, pidió poner peralte en las curvas por riesgo de caídas.

El primer balcón está en el kilómetro 1,2, en la curva El Valle, con un desnivel del 16%, con unas vistas impresionantes del valle y de Piloñeta. Luego viene un tramo largo, casi en recta, hasta pasar por delante de la fuente Les Alcantarilles (kilómetro 1,8), que tiene una rampa del 23% de desnivel. Un poco más arriba se llega a la curva El Raposín (kilómetro 2,3), con desnivel de 15%. Y casi a continuación se pasa por las espectaculares curvas de Fuenteblanca y Los Llanos (kilómetro 2,6), con desniveles de 18% y unas bellas vistas al fondo del valle.

Perfil de la etapa de La Vuelta a España que culminará en Les Praeres

Al llegar a la Cabaña Ferrera (kilómetro 2,9), con desnivel de 16%, se tiene una visión muy amplia sobre el concejo naveto y las montañas de los alrededores, y también sobre gran parte de la subida realizada, un mirador ideal para contemplar el rosario de la caravana ciclista. Un lugar privilegiado porque sin moverse desde aquí se puede contemplar tanto el descenso desde Piloñeta como la parte inicial de la subida.

Tras un ligero descanso, desde Cabaña Ferrera se afronta la rampa de hormigón hasta Cabaña Prieto, que llega a alcanzar un desnivel del 27% cuando se está a 700 metros de la meta. Cabaña Prieto es a Les Praeres lo que la Cueña les Cabres al Angliru: el punto máximo de referencia, el lugar donde hay que exprimir la pedalada para que la bicicleta avance. Y finalmente habrá 300 metros de arena prensada en un terreno casi llano para acceder a la meta de Les Praeres pasando por el Mayáu. Todo un lujo. Si el tiempo acompaña, el sábado 8 de septiembre se vivirá una jornada histórica en una montaña explosiva, corta pero de extrema dureza. Juan Cañal, que vive con intensidad estas obras, reconoce que “me quitaron muchas horas de sueño, pero hay que hacerlo bien. Y luego, cada año, ir mejorando más la carretera porque hace falta tener dinero”. Nava, paraíso de la sidra en Asturias, a buen seguro que lo será dentro de un mes igualmente del ciclismo con el nacimiento de un nuevo mito: Les Praeres.

1. Puente Río Pra/km 0
Mateo Montes en la salida de la subida

1. Puente Río Pra/km 0

2. Curva de El Valle/km 1,2/Pendiente:16%
El ciclista en la curva de El Valle, con Piloñeta al fondo

2. Curva de El Valle/km 1,2/Pendiente:16%

3. Fuente Les Alcantarilles/km 1,8/Pendiente: 23%
Mateo subiendo la Fuente Les Alcantarilles

3. Fuente Les Alcantarilles/km 1,8/Pendiente: 23%

4. El Raposín/km 2,3/Pendiente: 15%
Por la izquierda, Carlos Palacio, Marcos Orviz y Juan Cañal animan en El Raposín

4. El Raposín/km 2,3/Pendiente: 15%

5. Fuenteblanca y Los Llanos/km 2,6/Pendiente: 18%
El corredor en las curvas de Fuenteblanca y Los Llanos

5. Fuenteblanca y Los Llanos/km 2,6/Pendiente: 18%

6. Cabaña Ferrera/km 2,9/Pendiente 16%
Orviz y Cañal viendo el ascenso en Cabaña Ferrera

6. Cabaña Ferrera/km 2,9/Pendiente 16%

7. Cabaña Prieto/km 3,1/Pendiente: 27%
Mateo en la rampa hormigonada del 27%

7. Cabaña Prieto/km 3,1/Pendiente: 27%

8. El Mayáu/km 3,7/Pendiente: 1%
En el descanso de el Mayáu

8. El Mayáu/km 3,7/Pendiente: 1%

9. Meta/ km 3,8/ Pendiente: 2%
Sonrientes, en la meta de Les Praeres

9. Meta/ km 3,8/ Pendiente: 2%

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