Berjón y Carmona, líderes para todo

El diez azul y el diez rojiblanco son los que más marcan y los que más centran a la espera de que los fichajes para el ataque de Oviedo y Sporting empiecen a carburar

Los galones, al de siempre

“Haré todo lo posible para llegar”, afirma el ovetense, autor de tres tantos y buque insignia del Oviedo dentro y fuera del campo

El Oviedo realizó el pasado verano la mayor inversión en su plantilla desde el regreso al fútbol profesional en 2015. Pretendía la dirección deportiva dotar al conjunto azul de jugadores con más calidad, que aumentasen las opciones de un grupo llamado a buscar el ascenso a Primera. Los galones, sin embargo, siguen estando en las botas del mismo jugador. Saúl Berjón es el faro del Oviedo y el buque insignia en el césped del cuarto proyecto carbayón en Segunda.

Ascendido a capitán este verano, el ovetense lidera al Oviedo, dentro y fuera del campo y la mínima posibilidad de que sus problemas físicos le hagan perderse el derbi se convierte en drama para el aficionado azul. “Haré todo lo posible por llegar. Hay un servicio médico que me evalúa, las sensaciones son buenas, pero ellos deciden. Estamos en pleno proceso y es pronto para decir porcentajes”, dijo ayer el ovetense. Perder a Berjón sería una pesadilla para Anquela. El extremo, el único jugador hasta ahora siempre titular, es el jugador más incisivo del ataque. Los datos no mienten. Berjón es el máximo goleador (3 goles), uno de los mayores pasadores (333 envíos buenos) y el jugador que más centros efectúa (47). Casualmente, lo que aún no ha logrado el canterano es dar un pase de gol, una de sus especialidades que el año pasado le catapultó como máximo asistente junto a Embarba, del Rayo, con catorce asistencias cada uno.

Berjón lucha por llegar al derbi en la peor situación en la que atraviesa el Oviedo. Su presencia, además de lo deportivo, es un factor sentimental. Junto con Diegui, el extremo es el único canterano de la primera plantilla en el equipo y el único ovetense. Aunque sólo ha jugados dos derbis -los del año pasado-, su experiencia se antoja necesaria para que los jugadores foráneos se contagien de lo que significa el derbi. “No tengo redes sociales, pero ellos sí. No hace falta que nadie les diga nada para saber que es un partido distinto, basta con ver a la gente por la calle; ven la motivación desde dentro. Fisios, médicos, Prensa… Hay mas movimiento que lo normal y todos sabemos que es un partido muy especial. Si alguien no se motiva, apaga y vámonos. A los nuevos ha que transmitirles tranquilidad y confianza. Vamos a intentar ganar”, expuso ayer. La ambición de Berjón, su confianza en sí mismo y en el grupo, se nota en cada uno de sus gestos. Berjón, que tiene una estrecha relación con Anquela, en el alambre tras la derrota en Riazor, es uno de los que respaldan al entrenador con más fuerza. “Lo de Riazor ya pasó, ahora vamos a ganar al Sporting”, dijo rotundo. El ovetense fue uno de los jugadores azules más destacados en el último derbi en el Tartiere (2-1), superando de forma constante al lateral Adrián Montoro. No logró anotar su primer gol ante el eterno rival, siendo todo el protagonismo para Mossa, con su doblete. Berjón, si juega, ya tiene pensada la celebración: “Sería el gol más especial de mi carrera. La celebración iría para Michu, haría su clásico gesto (mano en la oreja) y lo buscaría en la grada del Tartiere”, finalizó Berjón. A dos días del derbi el oviedismo ansía poder ver a Berjón el sábado en el Tartiere.

El goleador de Baraja

“Firmaría no marcar y que el equipo gane”, dice el balear, autor de cinco tantos y que ya anotó en el primer derbi el curso pasado

El gol del Sporting se llama Carmona. El doblete del rojiblanco ante el Málaga permitió al equipo rescatar un punto -y a su entrenador- en tiempo de descuento, elevando el nivel de influencia del balear. Sin ser delantero es líder destacado en la tabla de goleadores del conjunto gijonés, con cinco tantos, los cuales se han transformado en idéntico número de puntos. El resto de tantos del equipo, un total de 12, se reparte entre Babin, Sousa, Lod, Álvaro Jiménez, Nacho Méndez, Hernán y Pablo Pérez. El fichaje más caro de la historia, Djurdjevic, sigue sin ver puerta. El sábado espera el Oviedo, ante el que Carmona ya sabe lo que es marcar. Fue el primero en hacerlo tras 14 años sin derbis en Asturias, la temporada pasada, en El Molinón. “Firmaría no marcar y que gane el equipo”, asegura el capitán, siempre que no esté Canella en el campo.

“Es el mejor escenario para conseguir una victoria y revertir la situación”, afirma Carmona sobre el derbi. El futbolista asume que la visita al Tartiere convierte la semana en “especial” y no tiene la sensación de que su papel salvador en el equipo haya alcanzado límites como conseguir que Baraja mantenga su puesto. “Nosotros estamos al margen de ese tipo de decisiones”, sostiene. Ya sea en la banda izquierda, en la derecha o como mediapunta, lleva casi la mitad de los goles del equipo y podía haber sumado alguno más de haber transformado, por ejemplo, el penalti que le detuvo Raúl Lizoain en el duelo ante Las Palmas. Su papel determinante quedó reflejado evitando la primera derrota de la temporada en El Molinón el pasado domingo. Carmona salvó los muebles como lo hizo semanas antes, también a última hora, ante el Reus, en el que volvió a transformar otro penalti que dio un punto a los gijoneses sobre la bocina. Él fue también quien abrió el marcador en la victoria, ante el Extremadura (2-1), de nuevo en el municipal gijonés. De sus cinco tantos, el único que se quedó sin puntos fue el conseguido en el Wanda ante el Rayo Majadahonda (2-1). “Estamos con muchas ganas de hacer un buen partido para conseguir los tres puntos y cambiar la dinámica”, asegura ante el derbi.

Acaba de ser padre y está fino. Hacía casi dos años de la última vez que Carmona consiguió completar un encuentro como bigoledor, tarea más bien reservada a los delanteros. El centrocampista balear lo había logrado por última vez también en casa, el 4 de diciembre de 2016, ante Osasuna. El Sporting se llevó el triunfo por 3-1 en aquella ocasión. El mallorquín abrió el marcador, Douglas amplió la ventaja y Carmona hizo el tercero antes del tanto de Miguel Flaño.

Las cifras goleadoras de Carmona llevan una tendencia alcista los últimos años. 4 tantos firmó en su primera campaña en Gijón, la 2012-13, en Segunda. 8 sumó hace dos temporadas, en Primera. 9 la pasada, en el regreso del equipo a la categoría de plata. Ha superado ya el ecuador de esta cifra, a las puertas de cumplirse el primer tercio de la competición liguera. Es la tabla salvadora a la que se agarra un Sporting lastrado por el poco acierto de sus delanteros, que todavía no se han estrenado en Liga. El “9” al que todos esperan lleva semanas jugando con el “10”, el dorsal de Carmona.

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