Sorolla y Niemeyer, un dúo luminoso

La cúpula muestra 58 obras del pintor valenciano hasta el próximo día de Reyes

Niemeyer y los Masaveu colocan Avilés en el centro del mapa artístico internacional

La segunda colección privada de cuadros del pintor Joaquín Sorolla más importante del mundo la logró juntar a lo largo de su vida el industrial y filántropo asturiano Pedro Masaveu Peterson. Fueron al final 59 lienzos de todos los tamaños y de todas las temáticas; el mejor impresionismo europeo reunido bajo el mismo techo. Todos sus cuadros -sólo uno se ha quedado fuera: el que está en el Centro de Arte Reina Sofía, de Madrid- se exhiben, hasta el próximo día de Reyes, en la cúpula del Centro Niemeyer, en Avilés. Y es que la muestra “Pedro Masaveu. Pasión por Sorolla” es el hito expositivo más importante que ha acogido el complejo cultural de la ría desde su apertura. La Fundación María Cristina Masaveu Peterson ha sacado a la calle su tesoro más impresionista: la mejor obra del pintor español más reconocido del primer tercio del siglo pasado. Y este tesoro brilla aún más con las aportaciones del Museo de Bellas Artes de Asturias y del propio Museo Sorolla. Toda esta combinación inusitada ha colocado a Avilés, desde ayer, en la misma orilla del Mediterráneo que tantas veces quedó atrapado en los lienzos de un autor que concluyó su vida habiendo firmado más de 2.000 pinturas que están colgadas en los centros culturales más señeros de todo el mundo.

Algunas obras de la exposición "Pedro Masaveu. Pasión por Sorolla"

Explicó Blanca Pons-Sorolla, la bisnieta del artista, que la exposición que ayer se abrió -“Pedro Masaveu. Pasión por Sorolla”- “no es un recorrido cronológico” por la obra del valenciano. Y, sin embargo, cuenta con obras que van de su época de estudiante de Bellas Artes -una copia de una obra de Velázquez- y hasta su madurez más aplaudida, “cuando ya era toda una celebridad”, en palabras de Consuelo Luca de Tena, la directora del Museo Sorolla, la responsable de “Notas de Asturias” y “Sorolla en su paraíso”

El viaje pictórico por la obra del genio impresionista abarca desde su época de estudiante hasta su retiro

La Corporación Masaveu y el Centro Niemeyer sellaron una alianza el pasado mes de abril para que durante seis meses la cúpula levantada por el arquitecto Oscar Niemeyer -su última obra construida- fuera el espacio ideal para ver “cómo cambia la luz a lo largo del día y en cada uno de sus lienzos”, en palabras de Pons-Sorolla. “Eso es lo mejor de su obra”, añadió Luca de Tena. La luz y sus pinceladas graves quedan patentes en cuadros tan reconocidos como “Corriendo por la playa”, uno de los más emblemáticos del valenciano, la imagen corporativa de la exposición que visitaron el presidente del Principado, Javier Fernández, y Fernando Masaveu, el presidente de la Corporación Masaveu y también de la fundación que protege el legado coleccionista de Pedro Masaveu, el primer presidente de la Fundación Princesa de Asturias (en su época, en los primeros años ochenta, todavía Príncipe); un legado -el segundo mejor del mundo tras el de la Hispanic Society- ya al alcance de la mano. Seis meses enteros

Un visitante contempla uno de los cuadros de la exposición

Horarios y precios

Del 29 de junio al 16 de septiembre: de lunes a domingo de 10:30 a 14:00 y de 16:00 a 20:00.

Del 17 de septiembre al 6 de enero: de miércoles a domingo de 11:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00.

El último acceso a la sala se realizará 30 minutos antes del horario de cierre.

La última hora de apertura por las tardes es gratuita (previa retirada de la entrada en la taquilla del Centro Niemeyer).

PRECIO: 3 € (2,5 € entrada reducida)

VENTA DE ENTRADAS: taquilla del Centro Niemeyer.

La exposición permanecerá cerrada los días 24, 25 y 31 de diciembre de 2018 y 1 de enero de 2019.

Consuelo Luca de Tena, entre lienzos
Uno de los lienzos suspendidos en el aire
La luz como protagonista de los cuadros de Sorolla

El top cinco de Joaquín Sorolla

Joaquín Sorolla (Valencia, 1863 – Cercedilla, Madrid, 1923) se tiró la vida pintando. Lo hizo con tal potencia que, dicen los que más saben, produjo más de 2.200 obras. El filántropo asturiano Pedro Masaveu adquirió a lo largo de su vida 59 de ellas. Todas menos una están expuestas desde el jueves y hasta el próximo día de Reyes en la cúpula del Niemeyer: “Pedro Masaveu. Pasión por Sorolla” es el título de la muestra producida al alimón por las fundaciones María Cristina Masaveu Peterson y del Centro Niemeyer.

Los expertos aplauden la sabiduría de Masaveu a la hora de comprar las pinturas del impresionista español por excelencia, un contemporáneo de la Generación del 98, coetáneo de las nuevas olas francesas, cuando París era una fiesta constante y la “belle époque” más bella que de costumbre.

La muestra del Niemeyer presenta obras de todas las épocas de Sorolla. “Aunque siempre hay una característica fundamental: su afán por atrapar la luz. Aprendió el color de los impresionistas, pero quiso ir un paso más allá”. La que habla es Patricia Pérez, la historiadora de Arte que dirige la empresa cultural Cuéntame un Cuadro. Analiza cinco obras imprescindibles para salir de la cúpula más sabio que al entrar

Al fondo, "La familia de don Rafael Errázuriz Urmeneta", óleo sobre lienzo (226 x 233 cm). Año 1905
"Corriendo por la playa", óleo sobre lienzo (90 x 166,5 cm). Año 1908
"Transportando la uva", óleo sobre lienzo (125 x 200 cm). Año 1900
"El mamón", óleo sobre lienzo (55,9 x 78,1 cm). Año 1894

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