Asturias amplía su lista de ciudades “Amigas de la Infancia”

Mieres, Pola de Lena, San Martín del Rey Aurelio y Vegadeo se suman al proyecto de Unicef de generar compromisos con el cuidado de los niños

El 85% de los niños asturianos vive en localidades que son Amigas de la Infancia

La gran mayoría de los menores asturianos vive en un entorno feliz. En lugares donde, como ellos reclaman, sus ideas no son de porcelana: “son de hormigón”, tienen peso y se tienen en cuenta.

El 85 por ciento de los niños y adolescentes del Principado crecen en pueblos o localidades que cuentan con el reconocimiento como Ciudad Amiga de la Infancia, una distinción que Unicef otorga a aquellas localidades que, tras presentar su candidatura, son capaces de demostrar que tienen en cuenta a los más pequeños, que los integran y les dan voz, que los cuidan y garantizan que tengan cubiertas sus necesidades para que su desarrollo sea integral y feliz y que nunca hacen distinciones con ellos. En las Ciudades Amigas de la Infancia todos los niños tienen las mismas oportunidades y Asturias cuenta desde ayer con 35 localidades que tienen esta distinción, cuatro de ellas recibieron ayer el reconocimiento, concretamente fueron Mieres, Pola de Lena, San Martín del Rey Aurelio y Vegadeo.

En un multitudinario acto celebrado en el Palacio de Congresos de Oviedo, la VIII Convocatoria de Reconocimiento de Ciudades Amigas de la Infancia 2018-2022, congregó a la mayoría de los representantes de los gobiernos locales de 114 poblaciones de toda España a las que se otorgó el reconocimiento de Unicef. Además, otras 80 renovaron su distinción.

El asturiano Gustavo Suárez Pertierra, presidente de Unicef Comité Español, manifestó su orgullo porque “Asturias es una de las comunidades autónomas, tanto en términos absolutos como relativos, que más ha trabajado en este programa. El Comité asturiano es muy activo”, concretó Pertierra. El objetivo es que todos los niños que viven en España crezcan arropados por una Ciudad Amiga de la Infancia, y aunque se va por el buen camino, ya que en la actualidad ya hay 274 municipios con esta distinción, se aspira a lograr “el cien por cien”, concretó Pertierra.

El alcalde de Oviedo, Wenceslao López, que tomó la palabra el primero, explicó que “nuestros niños son nuestro tesoro más importante y nuestra inversión más valiosa”. Una declaración que arrancó el aplauso del público y de los invitados, en total más de 500 personas comprometidas con la infancia.

Metas a largo plazo

Una Ciudad Amiga de la Infancia es aquella que se compromete con el cumplimiento de los derechos de los niños y los adolescentes, tal como se establece en la Convención sobre los Derechos del Niño. Además, implica un compromiso político en el que se establecen metas que mejoran el bienestar de la infancia, a medio y a largo plazo. Es el comienzo de una transformación radical hacia la creación de políticas donde se trabaja para que sus derechos se hagan patentes y verdaderos. Las Ciudades Amigas de la Infancia se comprometen a que “ningún niño se quede atrás”.

Este programa, que gestiona Unicef, está presente en todas las comunidades autónomas y al él están adheridos 274 gobiernos locales, en los que reside el 41% de los menores de 18 años en España. Son las entidades locales las que con su apoyo incorporan a la agenda política y social a los menores, tanto a los niños como a los adolescentes.

Ciudades amigas de la infancia: ¿qué es?

  • Es una iniciativa liderada por Unicef en más de 30 países, incluido España.
  • Cada niño es valorado, respetado y tratado justamente dentro de sus comunidades.
  • Las voces, necesidades y prioridades de cada niño se escuchan y se consideran en las normativas y políticas públicas, en los presupuestos y en todas las decisiones que les afectan.
  • Todos los niños tienen acceso a servicios esenciales de calidad, viven en entornos seguros y limpios.
  • Todos los niños tienen la oportunidad de disfrutar de la vida familiar, el juego y el ocio.
  • En España se desarrolla desde el año 2001.
  • Una Ciudad Amiga de la Infancia es aquella que se compromete con el cumplimiento de los derechos de los niños y  los adolescentes, tal como se establece en la Convención sobre los Derechos del Niño.

Hay que destacar que ser Ciudad Amiga de la Infancia implica un desarrollo constante y un aprendizaje continuo. Se requiere coordinación de las entidades locales para empoderar los derechos de la infancia en el ámbito local y es así como se va tejiendo una red que genera conciencia social en la población y que fomenta la justicia y la solidaridad con los más pequeños. Es necesario también planificar y tener el diagnóstico de cada menor, de su situación familiar, sus necesidades y sus realidades. Y otro de los pilares básicos sobre los que pivota el proyecto Ciudad Amiga de la Infancia es la necesidad de fomentar la participación infantil y adolescente, involucrando desde un primer momento a todos los menores y teniendo en cuenta sus opiniones, sus preocupaciones y sus propuestas.

Ser Ciudad Amiga de la Infancia implica un desarrollo constante y un aprendizaje continuo

Son los gobiernos locales que cumplen con estas premisas fundamentales los que cuentan con el reconocimiento de Ciudad Amiga de la Infancia. La convocatoria para alzarse con esta distinción se celebra cada dos años y una vez que se concede tiene una vigencia de cuatro años. Los gobiernos locales tienen la obligación de presentar un informe a los dos años de la concesión, en el que se explique cómo se está trabajando y con los menores y de qué forma. A los cuatro años el gobierno local puede renovar la distinción por otros cuatro años más y así sucesivamente.

Asturias cuenta con un total de 31 Ciudades Amigas de la Infancia, que trabajan y cuidan el desarrollo y la felicidad de los más pequeños.

Las claves

  • Educar

    Educar

    Las Ciudades Amigas de la Infancia impulsan la educación y la formación de todos los pequeños sin distinción.

  • Proteger

    Proteger

    Estas ciudades garantizan que son libres, que están protegidos y no son sometidos a violencia.

  • Evaluar

    Evaluar

    El reconocimiento se revisa para comprobar si se cumplen los compromisos fundamentales con la infancia.

Los porqués

Las Ciudades Amigas de la Infancia cuidan a sus niños porque…

  • Son personas con igual estatus que los adultos. No son propiedad de sus padres ni productos del Estado ni proyectos de futuro.
  • El desarrollo de la salud de la infancia y de su participación activa son cruciales para el presente y futuro de cualquier sociedad.
  • Los niños y las niñas nacen siendo completamente dependientes y crecen hacia la independencia con la ayuda de los adultos.
  • Su dependencia y su estado de desarrollo les hace particularmente vulnerables y son más sensibles que los adultos a las condiciones bajo las que viven, tales como la pobreza, la infravivienda o la contaminación.

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