Chico, introvertido y muy inteligente; el patrón que se repite en los “niños pantalla”

Proyecto Hombre lleva tres años trabajando con adictos a la tecnología que suelen tener familias monoparentales o con padres “muy ocupados”

¿Quiénes son los mas proclives a desarrollar una adicción a las pantallas, a las tabletas, a los móviles y a los ordenadores? Lo explica el psicólogo de Proyecto Hombre Juan Antonio Álvarez, que lleva tres años trabajando con este tipo de casos y que describe el patrón que más se repite; niños, introvertidos, muy inteligentes o incluso con altas capacidades y que tienen mucha curiosidad. Pero además hay otra variable que suele repetirse y es que estos niños suelen vivir en familias o monoparentales o donde sus padres no pueden dedicarles el tiempo suficiente, debido a sus trabajos, principalmente.

Todos estos ingredientes y la mezcla de ellos son los que acaban, en muchas ocasiones, derivando en una problema de adicción a la tecnología. “Sin querer crear un drama social si que es verdad que creemos que hay muchos casos ocultos. Cuando un chaval es consumidor de drogas o fuma porros sus padres se percatan, pero si pasa muchas horas encerrado en su habitación puede que nadie se dé cuenta de que hay un problema serio detrás”, concluye el experto.

Introvertidos

Suelen ser niños en su mayoría aunque también hay casos de niñas, con escasas relaciones sociales e introvertidos. Prefieren la tecnología a las personas.

Inteligentes y curiosos

Es por la curiosidad por lo que son muy despiertos y buscan informaciones. Además suelen ser inteligentes o presentan altas capacidades.

La familia

La mayoría se han criado en familias monoparentales o son hijos de padres que les dedican poco tiempo. Su adicción puede pasar desapercibida.

Pero ¿dónde está la fina línea que separa el abuso de la tecnología de un problema de adicción que necesitará de terapia para ser tratado? “Cuando la vida de una persona se centra en el uso de la tecnología, cuando los chavales se apartan de sus amigos, tienen problemas de rendimiento escolar o de socialización, entonces hay que darse cuenta del problema”, asegura el psicólogo de Proyecto Hombre. Las terapias que se trabajan no difieren mucho de otras adicciones, pero en estos casos es muy importante que el plan de interés educativo y terapéutico que se desarrolla para el adicto sea personalizado y que se trabaje con el resto de la familia. “Involucrar al resto de las personas que rodean al paciente es una de las claves del éxito del tratamiento”, concreta el experto.

Cuando un niño o una niña, que aunque el porcentaje es más bajo también las hay; llegan a Proyecto Hombre explicando que tienen un problema con la tecnología, lo primero que se hace es una valoración del caso para concretar la gravedad a la que se enfrentarán los profesionales. “En estos casos las terapias suelen durar entre tres a seis meses, salvo en casos muy especiales”, asegura Juan Antonio Álvarez.

Recomendaciones para evitar la adicción de tu hijo al móvil

  • 1

    Nada de pantallas antes de los 2 años

    Todos los especialistas están de acuerdo, nunca poner a un menor de 2 años frente a una pantalla.

  • 2

    El móvil, no antes de los 12

    Aunque no sea sencillo vencer las modas de la sociedad, hay que preguntarse para qué necesita un niño un móvil antes de los 12.

  • 3

    Máximo dos horas al día

    Cuando los niños ya tienen 9 años se les puede permitir, como máximo, dos horas de uso de pantallas al día (incluida la tele).

  • 4

    Dar ejemplo

    Los niños actúan por imitación, cuidado con prohibirles el móvil y la tableta mientras sus padres no paran de revisar el teléfono.

  • 5

    Siempre control

    Hay que saber qué contenidos miran los niños en internet e instalar el control parental en las tabletas para evitar que accedan a páginas adultas.

  • 6

    Deporte frente a videojuegos

    Hay que evitar siempre que los niños dejen sus aficiones, como el deporte, por pasar tiempo delante de las pantallas.

Explica el psicólogo que es importante diferencia entre el mal uso, el abuso o la adicción. “Muchos chavales llegan aquí y nos dicen que su madre está toda la tarde jugando al ‘Candy Crash’ en el sofá. Eso lo consideramos un mal uso. Si nos ponemos a mirar la sala de espera de una consulta podemos observar que el 80% de la gente está mirando el móvil. Pero es importante diferenciar estos comportamientos con una adicción”, concluye.

Los casos de “niños pantalla” son cada vez más frecuentes en Asturias. Para intentar frenar el aumento de estas adicciones, la mayoría de los colegios asturianos han prohibido, por normativa, el uso de los móviles en la escuela. Y aunque se trabaja con tabletas y ordenadores el uso está muy controlado en clase.

Los expertos aseguran que ningún niño debe tener contacto con pantallas antes de dos años, y que es después de los nueve cuando puede pasar como máximo dos horas frente a la pantalla, incluyendo también la televisión. Se recomienda no comprar móviles a los niños hasta los 12 años y que no usen el WhatsApp hasta los 16.

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