Asturias honra a la Virgen del Carmen

Numerosas localidades de la región celebran con devoción la fiesta de la patrona de los marineros

El cielo tronó a ritmo de Descarga

Durante seis minutos y dieciocho segundos Cangas del Narcea enmudeció ante la esperada Descarga en honor a la virgen del Carmen. A las 20.18 horas, el tiempo pareció pararse cuando la imagen, a hombros de los fieles, se detuvo en el centro el puente romano, bajo la farola, y el primer volador rompió la tensión del momento. Miles de miradas se dirigieron entonces al cielo rasgado por millares de voladores que con un ritmo creciente iban envolviendo todo el valle del característico sonido del estallar de la pólvora.

Cangas del Narcea vibra con una explosión de pólvora perfecta, de seis minutos y dieciocho segundos, en honor de la Virgen del Carmen

Vítores, celebraciones, lágrimas y abrazos sucedieron al estruendo final tanto entre el público como entre los organizadores, la Sociedad de Artesanos, que vieron esta nueva edición de su creación “perfecta”. “Fue una maravilla, fue todo perfecto”, decía un emocionado Luis Martínez Tejón, en su primera Descarga como presidente de la Sociedad. Un espectáculo pirotécnico que conlleva una gran responsabilidad para el presidente y que en el día grande, en su caso, se materializa con el lanzamiento del primer volador, el que da la señal a los 550 tiradores repartidos por el valle de que la Descarga acaba de empezar.

El galardonado con la Medalla de Oro de Artesanos, Antonio Ochoa, también tuvo un papel importante en el disparo. Fue el encargado de arrancar las máquinas. “Te tiemblan un poco las piernas por la emoción de llevar la Descarga, que te emociona desde que estás media hora antes esperando; te siente como flotando medio metro por encima del suelo”, explica Ochoa, miembro de Artesanos desde hace 26 años.

Un miembro de la peña El Arbolín tira un volador

Este año los Artesanos destacaron la sonoridad del disparo, más intenso al incorporar una máquina más al Prao del Molín, de donde sale el grueso de la pólvora. “Se notó la sonoridad que esperábamos con las trillizas, que mantuvieron muy bien el ritmo, fue de maravilla”, recalcó Martínez Tejón. Las tres máquinas que dispararon de manera conjunta, bautizadas como “trillizas”, incrementaron el sonido de la Descarga en el minuto 4,58 de la tirada y lo mantuvieron durante un minuto y seis segundos, dando paso entonces al apoteósico final.

Varias peñas pusieron en sus voladores los nombres de la pareja fallecida la víspera en el accidente de tráfico en el Corredor

Para el público, el disparo fue “impresionante”. “Cada año es mejor”, aseguraba Isaac Canal, vecino de Avilés, que desde hace unos años acude a Cangas a disfrutar del espectáculo de pólvora. Desde Pola de Siero también es asiduo Álvaro Zapico quien señaló que “impresiona aunque vengas todos los años”. Para él “cada año supera el anterior, estoy igual de sorprendido que la primera vez que vine, es una aventura y es muy emocionante”. Por primera vez la vio Iván Fernández, también de Pola de Siero, quien confesó que “no me lo esperaba tan increíble”.

A pesar de que la Descarga se desarrolló con normalidad y sin incidentes, la tirada estuvo marcada por el trágico accidente de la tarde del domingo en el corredor del Narcea, que se cobró la vida de dos jóvenes de 21 años, Sergio Menéndez, vecino de Tineo; y Tania Fernández, de Gijón. Muchos tiradores y peñas participantes dedicaron sus voladores a los dos fallecidos e incluso escribieron sus nombres en los elementos pirotécnicos, como es tradicional en esta oración de pólvora en honor a la virgen del Carmen y en recuerdo de las personas que ya no están.

Pasión por la Virgen del Carmen en Luanco

Todo un mar separa a Luanco de la “pérfida Albión”, pero con puntualidad británica se desarrollaron los hechos en la procesión de la Virgen del Carmen. A las seis y media estaba prevista la misa en el muelle viejo y justo entonces la imagen entraba en su jaima, ajena a la paradoja de ser acogida bajo construcción más morisca que cristiana.

La imagen procesionó en Luanco por el Cantábrico para llegar a la isla a la que da nombre y rendir homenaje a los marineros

Acudieron numerosos fieles a seguir la ceremonia. Acudió el coro de la iglesia a dar alegría al evento. Y no faltó un calor “de la virgen” que tuvo su primera víctima coincidiendo con el inicio de la misa. Un buen hombre que estaba siguiendo la ceremonia requirió la presencia de Protección Civil y tuvo que ser evacuado en ambulancia al centro de salud.

Mientras tanto, a la sombra, a punto estuvo de dar un susto un viejo conocido: el micrófono abierto. Las instrucciones entre los cooficiantes salían por los altavoces hasta que los organizadores, a la carrera, acudieron a avisar. Un simple susto. Amén.

Lo más emotivo llegó con la procesión por el Cantábrico. Llevada hasta el mar, la imagen subió a la embarcación presta a llegar a la isla a la que da nombre. Ella y otras 26 personas. Un número como otro cualquiera, pero que trajo polémica. Porque al llegar a 26 pasajeros, se cortó la entrada y quienes quedaron en tierra no lo hicieron muy a gusto. Protección Civil quiso poner calma religiosa, pero estas cosas pasan una vez al año y… Otra vez será. No faltaron las autoridades civiles ni religiosas. No faltó Mercedes Fernández, presidenta del PP, que prefirió buscar refugio en la Virgen del Carmen y no en Santa María.

La Virgen del Carmen en procesión por el mar Cantábrico

Las sirenas de las treinta embarcaciones que esperaban en el puerto saludaron la llegada de la Virgen al barco. A su alrededor, emprendieron la procesión hacia el puerto nuevo, en primer lugar, para virar a la isla del Carmen, donde una oración y unas flores entregadas al mar saludaron a tantos y tantos marineros fallecidos.

Con el deber cumplido, la expedición retornó al muelle, donde la multitud aguardaba de nuevo para recibir con aplausos la arribada. No hubo mareos y todos regresaron a tierra. Las mismas dolientes mujeres que reclamaban haberse quedado en tierra pese a portar a la Virgen, se echaron otra vez a hombros la imagen. Con devoción y sin rencor, la imagen volvió a su morada. Ponía punto final así a las fiestas que Luanco le brinda cada año. Al menos en lo religioso, porque la jornada aún prosiguió con la celebración del desfile de carrozas, suspendido el domingo por la tormenta. Ante la Virgen no hubo agua y las cuatro divertidas carrozas recorrieron las calles de Luanco para dar paso, esta vez ya sí, al broche final de la fiesta con una verbena en la Plaza de la Villa. A partir de hoy, los vecinos descansarán en paz. En la paz de los vivos.

El Nalón embarca a la Virgen del Carmen

“¡Viva la Virgen del Carmen! ¡Viva!”. Así recibió, ayer, San Esteban de Pravia (Muros de Nalón) a la Virgen del Carmen, patrona de la localidad marinera. Alrededor de sesenta embarcaciones, más vecinos y visitantes a pie de puerto, disfrutaron de la bonita procesión de la imagen por la desembocadura del río Nalón a bordo de “La Carmela” para realizar la ofrenda por los marineros fallecidos. “Mi marido fue marino y siempre le recé cuando estaba en la mar, ahora está jubilado y en casa, pero cuántos no salieron de la mar”, comentó María Luisa Leonides, vecina del pueblo, fuertemente vinculado a la pesca y el transporte de carbón en el pasado y activo como puerto deportivo en la actualidad.

San Esteban (Muros de Nalón) festeja a su patrona con una procesión marinera y el recuerdo a los fallecidos en la mar

En “La Carmela”, los jóvenes de San Esteban que portaron la talla de la Virgen hasta el pantalán del puerto. De hecho, la bajada de la imagen por las escaleras hasta el embarcadero fue, quizá, el instante cumbre de la jornada, seguido por cientos de personas concentradas en el muelle para ver el momento. Una vez dentro, iniciaron la procesión marinera por la ría.

Barcos y lanchas de todo tipo surcaron las aguas de la ría siguiendo a la Virgen del Carmen, haciendo sonar sus sirenas mientras desde tierra los voladores anunciaban la presencia de la talla y los aplausos se sucedían a su paso. “Para nosotros lo es todo, es una devoción de hace muchos años porque la Virgen del Carmen es lo máximo”, señaló Araceli Fernández, vecina de la localidad

La Virgen poco antes de embarcar

Tapia, fiel devota de la Virgen del Carmen

En Tapia, la devoción por Nuestra Señora del Carmen está por encima de la religión. Es una cuestión de fe, de esperanza, de ilusión por volver a encontrarse y fundirse en un abrazo con aquellos que partieron a la mar. El Carmen es esa luz en las tinieblas a la que agarrarse cuando las fuerzas comienzan a flaquear. Y por eso el amor de este puerto pesquero a su patrona, a la patrona de todos los marineros, es incondicional. Ayer, como cada 16 de julio, quedó patente de nuevo esa devoción por la imagen, en una celebración multitudinaria que abarrotó las calles y el muelle de la localidad, y que lució con más esplendor que nunca gracias al trabajo de las decenas de personas que engalanaron con coloridas alfombras las calles tapiegas.

En una jornada de sol y calor, el traje típico de los tapiegos relucía con más fuerza: camisa blanca, pantalón o falda azul y pañuelo marinero al cuello. Cuando apenas pasaban unos minutos de la una de la tarde, la esplendorosa imagen apareció por la puerta de la iglesia de San Esteban, lista para iniciar el recorrido de todos los años hasta el puerto. Nuestra Señora del Carmen, llevada en volandas por la multitud en procesión, atravesó en su itinerario la plaza de Campogrande, cruzó el recuperado arco floral junto a la fuente del Pilón y se adentró por las angostas calles del barrio marinero de San Blas, enfocando el muelle, donde la aguardaban decenas de pequeñas embarcaciones de bajura y también un recién llegado, el buque pesquero “Manolo del Terín”, el único de gran tamaño que se estrenó en este año. Todos hicieron sonar sus sirenas, en honor a su patrona, cubierta por una lluvia de pétalos antes de escuchar las palabras del párroco local, Andrés Pérez.

La Virgen llega al puerto de Tapia

“Hemos traído a la Virgen del Carmen al puerto para que siga bendiciendo un año más a nuestros pescadores y a nuestras familias”, expresó el párroco, que en este año de tantas tragedias en las orillas más desfavorecidas quiso tener un recuerdo para ellas: “De aquellas personas que atraviesan África para venir a la Europa feliz, muchos se quedan en el camino. Las familias no saben qué fue de ellos, hasta que quizás meses o años después se enteren que no han podido pasar”, dijo el sacerdote, pidiendo igualmente protección para ellos a Nuestra Señora del Carmen. La tradicional Salve Marinera, entonada al unísono, y una estruendosa salva de voladores completaron la emotiva tradición, y la imagen emprendió el camino de regreso a la iglesia parroquial.

Todo el trabajo de las alfombras florales, compendió de esfuerzo y tesón, lució perfecto, como reconocía, a las puertas de la iglesia, Natividad Fernández: “Estamos muy contentos, porque las condiciones son muy buenas y se ve el esfuerzo”.

Tapia disfrutó, de esta manera, de su día grande, el día que los tapiegos, vivan donde vivan, esperan durante todo un año. Es el caso de Manuel Pérez Iglesias, residente en Gijón pero con familia, marinera, de Tapia. “En la época de las tinieblas, cuando no había información, no se sabía nada de los que salían a la mar. Por eso se aprecia tanto a la Virgen del Carmen, porque aunque no seamos creyentes, nos emocionamos”, señaló.

El muelle de Tapia abarrotado de gente frente a la Virgen

La devoción por la Virgen del Carmen es tal que hay jóvenes que participaron como marineros en la procesión y vienen cada año sin falta desde distintas partes del mundo. “Están fuera viviendo y vienen siempre sólo para sacar a la Virgen”, dijo Rocío García a pie del puerto. También desde la localidad de La Arena, en Soto del Barco, se recibió a la Virgen del Carmen entre aplausos. Prueba de la unión entre ambas orillas, que reclaman la construcción de la prometida pasarela del Nalón para unir ambos pueblos. Y así se comentaba entre los vecinos.

La pasión por la Virgen del Carmen es fuerte en la comarca del Bajo Nalón, y prueba de ello es la presencia de muchos vecinos de la otra margen de la ría, de Pravia, así como de concejos cercanos como Cudillero, Salas y Grado. Para Aníbal Carrillo, vecino del pueblo marinero, no hay duda del motivo: “La mayoría de las casas están relacionadas con la mar de una u otra manera, es nuestra patrona y protectora, y es una advocación muy especial porque se remonta a hace muchos, muchos años, es una procesión muy antigua”, subrayó.

Tampoco faltaron representantes políticos municipales y de la comarca, desde el alcalde de Pravia, David Álvarez, hasta la diputada regional del Partido Popular, Carmen Pérez García de La Mata, y mandos de las autoridades marítimas que navegaron cerca de la patrona, la Virgen del Carmen, que mueve devociones en la zona, venerada por marineros y con fuerte arraigo entre los jóvenes del pueblo a día de hoy, quienes volvieron a recibirla con devoción y entusiasmo.

Estrella de los mares y uniformes blancos desfilan por Gijón

La festividad de la Virgen del Carmen cobró ayer un especial lucimiento merced a la mañana esplendorosa de sol y de calor en Gijón. Antes de las doce de la mañana ya se reunían ante la iglesia mayor de San Pedro las gentes de la mar, en espera del momento de iniciarse la misa solemne en honor a la patrona. Entre ellas destacaban los uniformes blancos de los miembros de la Armada.

En el interior del templo, presidía la eucaristía la imagen de la Santina y la bandera española. La liturgia estuvo acompañada del coro “Voces de Cimadevilla”, que dirige Montserrat Serrano, interpretando la Misa Asturiana de Mateo Bullón. Los oficiales del estamento militar, político, y social ocuparon su lugar. Ofició la misa el párroco de San Pedro, Javier Gómez Cuesta, que previamente felicitó a las gentes de la mar, al colectivo de la pesca, al deportivo, al de los astilleros, al de la industria conservera, y al de la Armada. Y también a las Cármenes. Lectura de la carta de San Pablo a los Gálatas. Evangelio de San Juan.

La comandancia de marina y las gentes de la mar homenajean a la Virgen del Carmen, que procesiona junto a la iglesia de San Pedro

En la homilía, Gómez Cuesta comentó que en Gijón había muchas Cármenes, lo aseguraba, dijo, Juan Ramón Pérez las Clotas, maestro que fue de periodistas y hombre de bien. Y casi todas las iglesias de la villa guardan una imagen de la Virgen del Carmen. En la de San Pedro hay dos, la segunda es obra del escultor Joaquín Rubio Camín, y ocupa una de las capillas del crucero. En los 6.000 kilómetros de costa que tiene España, hay muchos pueblos marineros que veneran a la Virgen del Carmen. Hizo a su vez referencia a las gentes de la Armada española que prestan ayudas a las corrientes de emigrantes. El Papa Francisco ha hecho referencia dándole las gracias, al buque de la Armada, “Cantabria”, por su labor humanitaria. Recordó el párroco la Escuela Naval de Marín, que cumple 75 años, donde se inculcan valores como el honor, el valor, la disciplina, el deber y el amor a la patria. Y tuvo unas palabras para valorar la figura de la Stella Maris, que tantas oraciones ha suscitado.

La imagen de la Virgen del Carmen, en procesión junto a la iglesia de San Pedro

Al finalizar la misa fue sacada la imagen de la Virgen del Carmen a la explanada de la iglesia, donde se cantó la Salve Marinera. La esposa del comandante de Marina del Principado. Magdalena Gómez, arrojó un ramo de flores al mar, previamente bendecido. El acto concluyó entonando todos juntos “Gijón del alma”.

Como es costumbre, la Armada agasaja a sus amigos con un vino español en el Club de Regatas, donde Carlos Orueta Lueje, comandante de Marina del Principado, tomó la palabra para relatar el origen de esta advocación a la Virgen del Carmen. Aseguró Orueta que nuestra Armada pasa por los mejores momentos de su historia. Es respetada en el mundo entero, es moderna y su base tecnológica es total. “Ahora mismo hay doce buques de la Armada navegando para resolver los problemas humanitarios allí donde se necesiten”, comentó el comandante. Su alocución terminó con un ¡Viva a España!, con respuesta atronadora y un ¡Viva al Rey!, de idéntico resultado. Pero faltaba el último brindis. Calos Orueta alzó su copa y dijo: “Por el primer marino de España, por el Rey”.

Un espléndido aperitivo remató la fiesta.

La procesión pone el broche de oro al Carmen de Mieres

En el barrio de La Villa, en Mieres, la música no dejó de sonar durante el pasado fin de semana: si el viernes era el grupo “Luis y sus Teclados” el que amenizaba la verbena, el sábado era el “Dúo Nuevo Día” el encargado de poner banda sonora a las tradicionales fiestas del Carmen de este barrio mierense.

El barrio de Mieres despide sus fiestas patronales, que contaron con una gran afluencia de visitantes

La Plaza del Ajedrez, epicentro del barrio donde tuvieron lugar todas las actuaciones del fin de semana, reunió a abuelos, nietos y grupos de amigos, en definitiva, una amalgama intergeneracional de vecinos que disfrutaron a golpe de pasodoble de las actuaciones de los grupos. El día que plaza estuvo más concurrida fue el domingo, cuando la actuación corrió a cargo del grupo “Arizona”. Esta gran afluencia influyó muy positivamente en los negocios de la zona. “Según me comentaron los dueños y encargados de los bares, los ingresos del domingo superaron con creces a los de los otros dos días”, explicaba Manuel Prados, portavoz de las asociaciones vecinales de la zona sur del casco urbano de Mieres.

Tras tres noches seguidas pernoctando –la del domingo con Danza Prima incluida–, los vecinos de La Villa no quisieron perderse el último evento de sus fiestas, que tuvo lugar hoy: la misa en la capilla del Carmen, el reparto del “bollu preñáu” y la procesión que, en palabras de Prados, “fue precioso verla recorrer nuestro barrio”.

La procesión por las calles de La Villa

La de este año fue una edición especial gracias al elevado número de personas que acudieron a las fiestas del Carmen del barrio de La Villa. Desde la organización, jamás hubiesen previsto tal afluencia, por lo que se tuvieron que hacer apaños de última hora. “Encargué 140 bollos, hubo que pedir otros 10 y todavía nos quedamos cortos”, explicaba Prados. Y si el bollo llamó la atención, la misa tampoco se quedó corta: “Los curas encargaron más de cien sillas; yo, otras tantas al Ayuntamiento”. Y no sobró ninguna. El éxito de estas fiestas se percibe en las calles del barrio de La Villa: “Muchos vecinos me paran cuando me ven para darme las gracias”, explicaba Prados emocionado. Ahora que han llegado a su fin, desde la organización solo esperan que “la situación vaya a mejor o, como mínimo, siga así en los años venideros”.

El Carmen emociona a Hontoria

Un imponente ejército integrado por más de un centenar de aldeanas secundó ayer a la Virgen de Carmen en su esperado recorrido por las calles de la localidad de Hontoria, en Llanes. La emoción por la celebración y las ganas de dar lo mejor de sí en los cánticos hizo que más de una se quedase afónica. Gente de los pueblos cercanos y de diferentes partes de la comarca arropó a la Virgen durante la procesión y abarrotó la iglesia parroquial de San Miguel. Entre los ilustres asistentes a la fiesta estaba la abuela de la reina Letizia, Menchu Álvarez del Valle, y su padre, Jesús Ortiz. Del Valle no perdió detalle de la celebración religiosa.

Amenazaba lluvia en Hontoria a primera hora de la mañana, pero el sol ganó la batalla meteorológica para alivio de las mozas que desde bien temprano se vestían con el traje de aldeana, y de los mozos que, durante la procesión, llevaron sobre sus hombros los ramos.

Una salva de cohetes y un pasacalles a cargo de la Banda de Gaitas “L’Alloru” con sede en Balmori, dio el pistoletazo de salida a la celebración cuando el reloj marcaba las doce en punto de la mañana. Los ramos salieron de la casa de Carmen Rosales, quien este año fue la encargada de ofrecerlos a la Virgen que con tanto fervor se venera en este rincón del occidente del concejo.

Mas de un millar de mujeres ataviadas con el traje de la aldea llanisca acompañan a la Virgen durante la procesión

El repicar del tambor que tocaba en medio de dos filas de aldeanas Covadonga Muñoz marcaba el ritmo de las mujeres mientras entonaban los cánticos clásicos de ramu. Encabezaban la procesión la cruz y los ciriales que portaban los hermanos Iván y Pablo Álvarez, junto a Andrés Cabrero. Detrás de ellos tocaban los integrantes de la Banda de Gaitas “L’ Alloru” bajo la dirección de Julián Herrero. El estandarte de la Virgen del Carmen lo llevaba ayer con elegancia Pedro Villa. “Es la primera vez en mi vida que lo llevo. Otros años llevé el ramu o las andas de la Virgen”, señaló. En similares términos se expresó Luis Querol, quien sujetaba con decisión el estandarte de la parroquia de San Miguel.

La misa solemne en la iglesia parroquial comenzó una vez llegaron los ramos. El sacerdote, Domingo González, oficio la eucaristía. En la homilía subrayó la importancia de la fe para vivir el día a día e invitó a los presentes a hacer de lo cotidiano “un motivo de alegría con la presencia de la Virgen de Carmen”. La música, durante la celebración religiosa, la pusieron la treintena de componentes de la coral “Brisas de Amió”, llegados desde la localidad cántabra de Pechón.

La Virgen procesionando por las calles del pueblo

El ramu de los niños del que colgaban panes dulces fue llevado con esmero y entusiasmo por los noveles Gonzalo Peláez, Mateo Cueto, Fernando Suárez y Reicarendo Valledor, todos ellos enfundados en el traje de porruano. El impresionante ramu de los mayores, del que colgaba medio centenar de roscos de pan salado, fue llevado sobre los hombros de Álvaro Cueto, Mateo Nieto, Gonzalo Otero y David Otero. Este último fue el encargado de coronar la pirámide de madera engalanada con hortensias y la bandera de España, con una muñeca vestida de aldenana. “Pertenezco a la cuarta generación de la familia Matamoros que participa en la fiesta del Carmen. Somos de La Felguera y veraneamos aquí desde hace muchos años. Todos nosotros somos muy fieles a esta celebración”, explicaba orgulloso.

El pequeño de seis meses Pablo González Pire fue bautizado antes de la misa

Las panderetas al aire y los vítores acompañaron a la Virgen durante su entrada a la iglesia tras la procesión. Instantes después, hombres y mujeres formaron la danza prima que partió desde la iglesia y con un ritmo acompasado llegó hasta la bolera, donde tuvo lugar un festival folclórico. Los más pequeños bailaron ante el alborozo de los presentes el Xiringuelín, y los mayores, el Xiringüelu de Naves, la Jota del Cuera, la Jota de Cadavedo, el Quirosanu y el Pericote.

Para el matrimonio formado por Juan González y Covadonga Pire ayer fue un día muy especial. Además de celebrar el día del Carmen bautizaron a su hijo de seis meses Pablo. El pequeño iba ataviado con el traje de porruano.

“Lo quisimos bautizar este día, pues los dos somos de aquí. Nos hace especial ilusión”, dijo la pareja. “Se está portando muy bien”, añadió la orgullosa madre del bebé. Su padre señaló que en unos años su primogénito, al igual que él, bailará el Pericote el día del Carmen de Hontoria. “Yo lo bailo todos los años salvo este, pues, por diferentes motivos, no he podido ensayar”, aseguró.

Por la noche el día grande del Carmen en Hontoria se cerró con una multitudinaria verbena en la que actuaron las orquestas “Pasito Show” y “K-Libre”.

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